Ostras, hoy el título rima y todo. Hoy me he despertado en Ámsterdam, comienza mi nueva vida y a la
13:00 fui a ver un piso. La verdad es que la historia es larga con este piso.
Cuando comencé a mirar el tema de la habitación en Ámsterdam en las míticas
páginas de anuncio de piso vi que había cientos de ofertas de habitaciones para chicas por menos de 600 euros, entonces me relajé, quizás demasiado. Beto se
iba más de una semana antes que yo y él ni siquiera tenía una habitación, así
que ¿para qué preocuparme? Así que fui dejando pasar los días mientras
disfrutaba de cada segundo de mi novio, pero cuando él se fue comenzó la
preocupación. Me metí en una página de
Facebook de españoles por Ámsterdam -no lo hagáis- y hablaban de lo complicado que era
encontrar una habitación, que era imposible, que estaba lleno de timadores… Y
yo soy buena carne de timador.
Así que me puse a buscar en las páginas de anuncios que comentaba
al principio, y ¡había que pagar por
contactar con los dueños! Idea de negocio: traer Idealista a Países Bajos. Pero
un día en Facebook ahí estaba, un anuncio de una chica que decía que buscaban
compañeros, que eran muy sociables aunque les gustaba tener tiempo para ellos,
más o menos de mi edad y que la habitación estaba a media hora del centro,
¿podría ser más perfecto todo? Yo que estoy desesperada por conocer gente. Así
que les escribí de inmediato y la chica enseguida me mandó su respuesta, me hizo
un par de preguntas que avivaron mi esperanza, le dije que me iba en nueve
días, si me podían mandar un vídeo de la casa ya que no tenía la oportunidad de
ir a visitarlo –¿veis que nivel de desesperación, que lo iba a alquilar sin
verlo?. Cuando respondí a las preguntas que me planteó la chica tardé unos días
en volver a saber de ella, me escribió tres días después preguntándome si
seguía interesada, pero yo estaba en una casa rural y no vi su pregunta hasta
dos días más tarde. Ahí le respondí, y de repente ya no estaba el anuncio.
Pensé que había perdido mi gran oportunidad.
Me fui agobiando, alquilé una semana de Airbnb para literalmente,
no dormir en la calle, y el día que venía para aquí me llegó un mensaje de la misma
chica diciendo si quiero ir a ver el piso. Tenía que haber dicho que no, por
haber estado ignorándome, pero parece que para encontrar una habitación en
Ámsterdam tienes que elegir: vender un riñón o dar tu orgullo. Opté por lo
segundo.
Por la tarde me quedé en mi Airbnb, estaba bastante cansada de los
dos días que había tenido, después de haber estado una semana en cama, y me
empecé a plantear todo: ¿qué hago aquí con lo bien que vivía yo en Lugo? ¿Qué
se me ha perdido en Holanda, perdón, Países Bajos?, tengo los mejores amigos en
mi ciudad y me he venido a horas de separación. En fin, mañana tengo mi primer
día de academia de inglés y la oportunidad de conocer la ciudad, espero que
todo vaya bien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario