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martes, 11 de febrero de 2020

Mi BSN Nummer

Por fin tengo mi BSN Nummer. Os cuento un poco cómo fue la experiencia. Al llegar al ayuntamiento tuve que acercarme al mostrador donde me dieron un ticket con mi número. No te pueden atender antes de tu cita, ya que al principio llegué 30 minutos antes y no me dieron el ticket. Después cuando llega tu turno le das la documentación a la persona que te atienda, y el proceso se alarga bastante. Tú solo tienes que estar sentado pero el proceso se puede alargar bastante, ya que tienen que mirar si tu documentación está en orden, la dirección del piso y el contrato, además de hacer copias a todo. De hecho, hasta miraron si mis compañeros estaban registrados en el piso correctamente y descubrieron que la chica que vivía aquí antes que yo seguía registrada. Me comentaron que iban a abrir una "investigación", sí, muy CSI todo. Pero esta investigación solo consiste en que nos envíen cartas a nuestra casa y si no las recogemos ya entienden que esa persona no está viviendo aquí. Así que como veis es un proceso bastante sencillo, que lleva algo de tiempo. 
Por último, no tenía el certificado de nacimiento, ya que hay que solicitarlo en un idioma oficial de la Unión Europea y en internet solo me dejaba descargar el original. Pero mis padres ya me lo solicitaron en España. Me dieron un papel en el que ponía que tenía 3 meses para entregarlo y que si no lo hacía tendría que pagar una multa de más de 300 euros. Aunque creo que la gente que no lo entrega no se vuelve a pasar por ahí y así no tienen que pagarlo. Pero bueno, este fin de semana voy a ver a Roberto a Barcelona y vienen unos amigos desde Lugo, así que les pediré que me lo traigan y así soy legal y hago las cosas correctamente. 

domingo, 2 de febrero de 2020

¡Nos vamos de fiesta!

Ayer quedé con unos amigos holandeses de Utrecht -¿Desde cuándo tienes amigos holandeses? os preguntaréis. Pues a Santiago y a Alberto -sí, os juro que se llaman así- los conozco desde hace unos 5 años. Su madre es de Lugo, así que en vacaciones muchas veces vienen a la ciudad a ver a sus familiares.
Ayer fuimos a cenar y de fiesta. Una cita que hemos organizado hace tres semanas, ya que los holandeses hacen planes con muuuuuucha antelación. Quisieron enseñarme unos ambientes más locales, en vez de las partes de Ámsterdam llenas de turistas, así que me esperó una noche de escuchar cómo hablaban con los camareros en holandés mientras yo sonreía y asentía, mientras intentaba entender algunas palabras.
Después de cenar, fuimos a un bar a tomar algo, pero a las 00:00 ya estábamos en la fila para entrar en la discoteca llamada Chin Chin Club. Algo impensable en España, que solo entras a esas horas cuando eres estudiante en Madrid porque hasta la 1 suele ser gratis.
Pues bien, cuando estábamos dentro nos encontramos con una discoteca con decoración china, llena de gatos de la suerte -los del anuncio de Mixta- y farolillos chinos. La música fue tema aparte, el DJ cambiaba más de estilo que Maddona de vestido en un concierto, de repente estabas escuchando algo de reguetón cuando comenzaba a oírse High School Musical y después a las Spice Girl. Mezcla un poco extraña.
Además, la gente no bailaba, parecía más un karaoke que una discoteca, ya que solo se limitaban a cantar las canciones que conocían. A parte de eso me lo pasé muy bien, fue un poco raro ser la única chica, ya que normalmente me suelo encontrar lo contrario, muchas chicas y pocos chicos. Pero bueno, los holandeses con sangre española saben bailar pegados y a mí se me quitó el mono de salir de fiesta que tenía. Además, las bebidas dentro del local no eran excesivamente caras, como sí que pasa en España.

miércoles, 29 de enero de 2020

¡Mi primer museo!

Hoy es mi día libre en la academia, se suponía que tenía que dar clases a los niños pero están enfermos, hay bastante gente enferma de gripe, en mi clase ya han caído tres y mi compañera de piso también estuvo mala toda la semana pasada. Ante la idea de esperar otra semana más por mi tarjeta de transporte he decidido hacerme otra de las provisionales. Es una pena, porque cada OV Chipcard azul cuesta 8 euros. Esta tarjeta es la ideal si vienes a hacer turismo a Ámsterdam, ya que es una tarjeta monedero que le vas ingresando el dinero según lo vayas usando y cada trayecto es más barato que pagar un billete sencillo. 
Si vienes para quedarte es recomendable hacerte una personal, pero tengo entendido que necesitas el BSN nummer y una cuenta bancaria holandesa, así que a seguir esperando. Creo que con las tarjetas de transporte personales tienes dos modalidades de pago: pagar 90 euros y usarlo las veces que quieras o que al final de mes te retiren de la cuenta el dinero que te has gastado. Así que la modalidad dependerá de las veces que uses el transporte público. 

Pero bueno, como dice el título del artículo de hoy: he ido al primer museo desde que he llegado. Este se llama Moco museum, es el museo de arte contemporáneo, y me decidí por él porque tiene una exposición temporal del grafitero Bansky. La exposición estuvo genial, pero creo que es de los museos más pequeños que he visto. Así que si quieres venir pero estas un poco corto de pasta, si vas a última hora -a las 18:00- te sale la entrada más barata, y si no eres de los que analizan un cuadro durante media hora, creo que te puede dar tiempo a verlo. 


Este museo está en una zona preciosa de Ámsterdam, cuando salí de él aproveché para dar una vuelta, esta zona parece adinerada ya que son edificios muy bonitos y tiendas bastante lujosas. Además, está cerca del turístico y famoso Vonderlpark. Mi compañera de piso me dijo que por la noche era un poco peligroso de visitar, así que no me dio tiempo a verlo mucho ya que es muy grande, pero seguramente me acerque otro día y os cuento mi experiencia. 
El Moco museum está situado en una plaza donde hay bastantes museos, entre ellos el Van Gogh museum, que había sido mi primera opción de visita, si no cerrase a las 17:00. El Moco Museum cuenta con un cuadro de Dalí, Warhol y Basquiat, me sentí un poco decepcionada porque al ver esos nombres anunciados pensé que sería una gran exposición sobre ellos, pero solo tiene un cuadro de cada. 
De todas formas me sirvió para conocer el trabajo del artista urbano JR, que me impresionó mucho, sobre todo por su obra sobre el debate sobre el uso de las armas en USA. 

lunes, 27 de enero de 2020

Alquiler de bicicletas

Mi objetivo del día era ir a alquilar una bicicleta. Me han hablado de una página web que usa la mayoría de gente que vive aquí llamada Swapfiets en la que te dan una bicicleta si pagas 20 euros al mes -puedes pagar 16 si la alquilas sin frenos en el manillar, pero mi vida vale más de cuatro euros. Esta página se hace cargo si te la roban o se estropea, y de tan otra gratuitamente. Eso siempre que le hayas puesto los dos candados que te dan, ya que al parecer las bicicletas tienen unos microchips que las geolocaliza y avisan si los candados están cerrados. Por eso la mayoría de gente usa esta aplicación, no hay nadie al que no le hayan robado una bicicleta, así que al final todos optaron por este modelo. 
Así que me acerqué hasta una de sus tiendas, a pesar de que te las manden a casa, ya que prefería ver los modelos en vivo y que me recomendasen una bici para mi tamaño. 
Estaba bastante nerviosa por montar en bici, ya que hace años que no cojo una y menos para montar en una ciudad como Ámsterdam, en la que tienes que estar pendiente de los peatones, otras bicicletas, tranvías y coches. Y además yo con el handicap de ser novata aquí y tener que usar el GPS constantemente 
Así que mientras rellenaba nerviosamente mis datos, se me acercó uno de los empleados: ¿Tienes una cuenta bancaria holandesa, no?
NOOOOOOO, otra vez nooooo
Para abrir una cuenta bancaria holandesa necesito mi ansiado BSN nummer, pero aún no me han dado el contrato -aunque sí que se han acordado de que les pague el alquiler de febrero. Así que nada, me toca seguir usando tranvía para ir a la academia pagando mis 6 euros, ya que aún no he recuperado mi tarjeta de transporte. De verdad, no veo el día en el que por fin consiga ese maldito número. Toda la gente a la que se le cuento se ríe de mí, y añaden que se acuerdan cuando ellos acababan de llegar a la ciudad y también estaban envueltos en toda esta burocracia. En fin... Paciencia.

sábado, 25 de enero de 2020

Año nuevo Chino

Hoy se ha celebrado en el barrio de Nieuwmarkt, el China Town de Ámsterdam, el año nuevo chino. Fui hasta esta céntrica y exótica zona de la ciudad, y vimos la tradicional danza de los dragones, que parece un cortejo entre ambos. Algo que siempre había querido presenciar. 
Cuando esto acabó, mi compañero de piso y yo fuimos dando un paseo por el centro y acabamos en el Barrio Rojo, ya había ido cuando vine a Ámsterdam de vacaciones pero me sigue revolviendo el estómago siempre que veo a estas mujeres. Si alguno no sabe lo que es el Barrio Rojo, es una zona que se reconoce por sus luces rojas que iluminan unos escaparates, y dentro de ellos está la mercancía: unas prostitutas que lucen detrás de unos cristales. Estos cristales las separan y las protegen durante unos minutos, hasta que alguien entra a comprarlas y consumirlas y cuando acaba, vuelven a exhibirse. Muchas de ellas son más jóvenes que yo, e increíblemente guapas: seguro que querían ser modelos o actrices, ¿cómo acabarían aquí?. 
Mucha gente apoya este modelo de prostitución, ya que se supone que estas mujeres tienen los mismos derechos que los demás trabajadores, seguridad social y una futura pensión. Pero a mi me parece repulsivo, es llevar a la mujer hasta la cosificación más pura. 
Pero como suele ocurrir, en cuanto las dejé de ver se acabó la moral y el problema, y entramos en  el salón recreativo Tonton Club que se encontraba enfrente de una de las prostitutas. Es muy divertido para ir con amigos si un día estás aburrido en casa y no sabes qué hacer. En este lugar hay las típicas máquinas de recreativos, pero también te prestan juegos de mesa, algo que a mi me encanta. Mientras tanto, enfrente solo había un ganador. 

viernes, 24 de enero de 2020

Encías Sangrantes Murphy

Ayer tuvimos un fuerte debate en clase  de inglés sobre el uso de las redes sociales, si estas eran positivas o negativas. La mayoría de las clase se mostraba precavida ante el tema alegando que no son tan buenas ni tan malas, que depende del uso que les des, que hay de todo. Yo fui la única defensora de ellas, y mira que no les doy mucho uso, pero las redes sociales me parecen el reflejo perfecto de nuestra sociedad. Puedes encontrar las mayores maravillas como las peores, gente que te motiva, con la que aprendes, a otras que solo buscan el odio. Pero un compañero, informático, me sacó de mis casillas al afirmar que yo, siendo periodista, tendría que estar en las contras de las mismas.
Ahora viene un hombre a decirme lo que yo tengo que opinar a raíz de mi profesión, lo que me faltaba por oír. Pero esta tarde varios compañeros de clase fuimos a tomar algo, ya que la academia iba a organizar una Jam Session, y me di cuenta que el chico en cuestión era un paranoico del tema. No quería salir en ninguna foto que fuéramos a mandar por whatsapp o por redes sociales. Aludía que igual en un futuro a la hora de buscar un trabajo igual no le contrataban a raíz de ello, yo le contesté que yo no quería trabajar en una empresa en la que no puedo ir a tomar unas cervezas con mis amigos.
Pero bueno, volviendo a planes de Ámsterdam, después de tomar algo y que me cobrasen 5 euros por una cerveza bastante mala -como todas las que he probado desde que he llegado- volvimos a la academia a disfrutar de mi primera Jam Session, al principio pensé que era un festival del jamón pero resulta que es algo de música -chistaco. Y me vi a mí misma en la película de La la land, blancos viendo como blancos tocan Jazz. Y no me malinterpretéis, los chicos tocaban muy bien, pero me falta un poco de verdad detrás de la nota. Además, no sé si es lo normal, pero el saxofonista era un artista invitado, y cuando no era su turno de tocar se sentaba a ver a los demás actuar, lo que me pareció bastante ofensivo. Me parecía que el chico se creía Encías Sangrantes Murphy -mi única referencia en el mundo del saxofón- cuando solo era un chaval que sabe tocar un instrumento.



miércoles, 22 de enero de 2020

Desilusión

Hoy tuve un día bastante duro.
Primero tuve que madrugar para conseguir mi ansiado BSN number, que lo explicaré brevemente, es un número de registro que te hace falta para todo: trabajar, abrir una cuenta bancaria, incluso a veces para alquilar un piso. Para conseguirlo tienes que registrarte en una dirección, por ello si alguno está pensando mudarse a Ámsterdam, para trabajar es de vital importancia que alquile un piso donde te puedas registrar, si no no podrás obtener este numero. Pero sigo sin tener mi contrato, ya que el compañero de piso que se ocupa de estas cosas ahora mismo está en la India tras dos años viviendo aquí sin ver a su familia. Así que como había pedido cita fui de todas formas. Pensé que al no tener el contrato conmigo no me iban a dar el BSN number permanente pero sí uno temporal que me permita empezar a trabajar. Pues resulta que para pedir el BSN temporal hay que ir a otro sitio y según la persona que me atendió la lista de espera es de un mes. Así que me quedé sin él, tendré que esperar a mi contrato.
Por otra parte, hoy fui a conocer a los padres de los niños que voy a dar clases de español y fue una gran experiencia pero a la vez una desilusión muy grande. Después de hora y media de trayecto llegue a un lugar con pequeños chalets rodeados de canales, que se supone que es una zona de vacaciones para los holandeses. Pues cuando llegué allí me encontré con personas maravillosas, muy amables y con un gran nivel de español.
Él es jugador de baloncesto y ella es dentista, así que supuse que me ofrecerían un buen sueldo, pero mi gozo en un pozo cuando me dijeron que me iban a pagar 10 euros la hora, "como a la nanny", vale que no tengo experiencia enseñando, pero creo que puedo aportar algo más que una nanny, lo único positivo es que creo que quieren que me quede toda la tarde en lugar de estar solo una hora. Después me preguntaron si quería acompañarlos a recoger a la niña mayor al colegio para conocerla -son una niña de 5 años y un niño de 3 que son una auténtica ricura-, y que después de dejarla en clase de canto me podían acercar a la estación de metro. Así que accedí, en realidad tenía muchas ganas de conocer a la niña ya que me habían dicho que le encantaba España y el español. Estuvimos esperando en la puerta y vi una escena bastante extraña, los niños salen con la profesora y tienen que darle la mano y pedirle permiso para ir con los padres que les están esperando justo en frente de ellos.
La niña efectivamente se puso muy contenta cuando le dijeron que iba a poder aprender español conmigo, y la acompañamos a su clase de canto -era su primer día así que la madre quería conocer a la profesora. Y una vez dentro pasó, otra vez, lo inesperado, de repente vino la madre con una silla y me pidió que me sentase con ellos para ver la clase de la niña. A todo esto, eran las 14:00 horas y yo aún no había comido. La clase duró 30 minutos y después finalmente me llevaron a la parada de bus, en lugar de la estación de metro,  además se me cayó la tarjeta de transporte en su coche, pero no me di cuenta hasta el momento de pagar en el autobús, así que tuve que pagar en efectivo -que por cierto, ya solo llegar hasta ahí me costó 10 euros, aunque me dijeron que ellos me pagarían el transporte. Hora y media más tarde por fin estaba en mi casa, así que me puse a hacer la comida, y a las 17:00 horas por fin pude llevar algo a mi estómago.
En fin, de todo en esta vida se aprende.

martes, 21 de enero de 2020

Mirona de casas

Hoy mientras iba de camino a la academia me fijé en que los holandeses -creo que es algo normal en esta zona de Europa- tienen grandes ventanas que dan a la calle por las que se puede ver su interior. Lógicamente no me quedo mirando parada fuera a lo voyeur, pero sí que aminoro el paso para poder observar dentro -aunque tampoco me hace falta aminorarlo mucho ya que camino muy despacio, en una carrera perdería contra el peatón de Google Maps- y me encuentro estampas de lo más bonitas. Familias comiendo sentados a la mesa, personas leyendo un libro en frente de una chimenea... Solo les falta el icono de IKEA para que sea de anuncio. Me siento como Nelson de los Simpson cuando observaba las casas de los demás vecinos de Springfield mientras ponían árboles de navidad y comían galletas. Soy una pequeña intrusa que durante unos segundos se cuela en su casa, se sienta en la mesa, pero en cuanto vamos a brindar me cuelo en otra casa, y me siento en el sofá a leer el periódico, y así sucesivamente.
Mañana me espera un día largo ya que por fin voy a conseguir el BSN para poder trabajar aquí y voy a conocer a la familia a la que voy a dar clases.

lunes, 20 de enero de 2020

Ansiando amistades

Como cada lunes hoy es el día del meetup en la academia de inglés. El meetup es una reunión que se organiza en diferentes bares o cafeterías donde va la gente a practicar un idioma. Te tienes que poner una etiqueta en la que señales tu nombre, de dónde eres y qué idioma quieres practicar. Este lunes vino multitud de gente, así que prácticamente no cabíamos. Lo cual fue muy mala suerte, ya que al principio se sentó a mi lado una chica con una historia muy parecida a la mía: es italiana, tiene unos 30 años y estaba cansada de su vida allí así que decidió hacer las maletas y venirse a Ámsterdam, a perseguir su sueño de ser cocinera. De momento no tiene muy buen nivel de inglés, pero se nota que se esfuerza para lograrlo, me parece muy valiente venir a un nuevo país sin hablar el idioma local ni inglés, para mí a veces es complicado y eso que se supone que tengo un nivel de B2.
Pero como comentaba, según iba llegando gente se tenía que ir abriendo el grupo, así que finalmente nos separamos. Creo que se me nota un poco ansiosa por hacer amigos, de ahí el título de hoy. Me llevo genial con mis compañeros de piso pero con ellos no tengo la relación -al menos de momento- de ir el viernes a tomar unas cervezas o de salir de fiesta. Sino que es más bien de llegar a casa, hablar y a veces jugar a algo.
Pues bien, según se iba abriendo el grupo se sentaron a mi lado otras dos chicas, con un nivel de inglés bastante malo y con un acento muy fuerte, así que comencé a pensar que de ahí ya no iba a sacar nada más por hoy. Además, me empezó a doler la garganta. Me volví a casa y estuve con mis compis, nos lo pasamos muy bien porque les enseñé a jugar al mentiroso. Un juego de cartas al que jugaba mucho en mi adolescencia. Ahora aún tengo que hacer los deberes de inglés de mañana y me está empezando a agobiar no tener un trabajo. A ver qué me comenta el miércoles la familia de los niños. ¡Hasta mañana!

domingo, 19 de enero de 2020

Actualizando mi CV

Ayer intenté actualizar mi CV para incluir mi primer trabajo de verdad:  un partido político en Lugo, pero en el intento de hacerlo Illustrator me jugó una mala pasada y le tuve que pedir ayuda a mi amiga Lara. Lara se podría considerar mi mejor amiga, aunque no me gusta jerarquizar a mis amistades, ya que todas me aportan algo especial. Ella es sincera, transparente, divertida y tiene un gran talento. Es diseñadora gráfica y siempre ha estado ahí cuando necesitaba algún favor sin pedirme nada a cambio. De hecho, en unas prácticas me cogieron gracias a su trabajo, ya que me dijeron que era uno de los diseños de CV mejor hecho que habían visto. Así que otra vez tuvo que ayudarme a desentrañar las complicaciones de los programas informáticos de diseño, pero el resultado final ha sido muy bueno, ahora solo me queda traducirlo.
Igual os interesa saber un poco más sobre mi trabajo en el partido político. Pues bien... Yo estaba en el departamento de prensa y mi "jefe" de prensa era un auténtico crack, aunque lo que tenía de talentoso también lo tenía de borde, aunque conmigo casi siempre fue muy respetuoso, amable y paciente. Aprendí más en ese año que en los cuatro de carrera. Me gustaba el trabajo, desentrañar cómo podíamos hacer llegar nuestro mensaje a la gente y a la prensa. Qué podíamos aportar a la sociedad, además era política municipal, que me parece la más agradecida porque ves en primera persona los cambios que se han hecho gracias a tus propuestas.
Pero a la vez era duro, el juego político español está muy enfocado a un resultado, a conseguir un número de votos, y no paraba de escuchar "no somos una ONG", cuando en realidad debería ser ese el objetivo, ayudar a la gente sin conseguir nada a cambio. Así que cuando después de las elecciones me ofrecieron continuar, conseguir mi ansiado contrato de periodista por cuatro años, me di cuenta que esa no era mi vocación, así que lo rechacé -ya podéis imaginar la bronca de mis padres. No quería pasarme cuatro años en la oficina del ayuntamiento enviando notas de prensa para ver si en las siguientes elecciones conseguíamos mejorar el resultado.
Así que decidí que con 25 años quería un cambio de vida, para ello tenía que aprender inglés, por lo que me empecé a plantear irme a Inglaterra, pero Roberto justo acababa de terminar sus prácticas y me sugirió irnos juntos a Ámsterdam, yo podría aprender inglés y él lo tendría más fácil para encontrar trabajo de ingeniero. Empezó a mandar CV mientras yo iba a una academia de inglés en Lugo, finalmente le cogieron de una importante empresa, pero problema: su puesto de trabajo estaba en Barcelona.
¿Qué iba a hacer yo ahora? ¿ me iba con él? ¿hablaba con el partido político a ver si la oferta seguía en pie? Pues justamente cuando me surgieron estas dudas mi padre me regaló por mi cumpleaños el libro de "A mi no me iba a pasar" de Laura Freixas, que cuenta en primera persona como en su juventud quería comerse el mundo, pero al final los roles de género se la comieron a ella y a su prometedora carrera, y eso fue una bofetada en la cara. Así que decidí esperar a pasar las navidades con mi familia e irme en enero a este nuevo país que me esperaba con los brazos abiertos.
Lo demás ya os lo iré contando :)

sábado, 18 de enero de 2020

Turisteando

Hoy fui con mi compañera de piso a hacer un free tour para conocer mi nueva ciudad. Ya había hecho uno cuando fui con Roberto en verano, pero ese no me había gustado demasiado. Me gusta cuando los guías presentan la ciudad por orden histórico, que partan desde los orígenes de la misma hasta la actualidad, pero en el anterior que habíamos hecho era más bien: pues esto de aquí es la casa de Anne Frank, y esto otro es del S.XIX, no tenía mucho sentido. Pero el de hoy me agradó mucho, a pesar de hacerlo en inglés. Me llamó mucho la atención los orígenes de la ciudad, y cómo cambia la historia depende del país del que seas. El guía era holandés, así que por ejemplo comentaba la guerra entre España y Holanda alabando el heroísmo holandés, que consiguió resistir el ataque de los españoles. Mientras que yo en el instituto, aunque sabíamos que España había perdido la guerra, estudiábamos la rendición de Breda. Espero recordar muchas de las cosas que nos han explicado para cuando vengan mis amigos a verme, y poder ser yo misma la guía turístico.
Por otra parte, hoy comienza la época de los tulipanes, así que en la Damn Square regalaban tulipanes a todo aquel que se atreviese a hacer las dos horas de cola. De hecho, cuando Tharangni y yo comenzamos a hacer la cola esta daba la vuelta al palacio real, en cuanto conseguimos alcanzar la plaza ya nos encontrábamos a pocos metros de la entrada, y nos empezábamos a imaginar cogiendo nuestras hermosas flores, hasta que de repente ponía: desde aquí una hora de cola. Esta ha sido la primera cola que vi en mi vida que comenzaba desde el final, ya que hacía un movimiento de serpiente que se alarga por toda la plaza. Pero ahí aguantamos y ahora tengo un bonito ramo de tulipanes en mi habitación -a ver cuánto me duran. En la espera sufrí en primera persona los grandes cambios de temperatura daneses: hizo sol, llovió y granizó, todo en menos de una hora.
Ahora estoy bastante cansada por la medicación, así que me voy a echar una siesta mientras miro mis bonitos tulipanes.

                           

jueves, 16 de enero de 2020

Recados, recados y más recados

Hoy me he despertado en mi nueva casa, con los compañeros tan geniales que he conocido. Parece que las cosas comienzan a arrancar. Pero aún tengo que hacer muchas cosas antes de pasar de segunda marcha a tercera. Al parecer cuando te mudas a Ámsterdam te tienes que registrarte en el ayuntamiento, se llama conseguir tu BSN número por si alguien está pensando en mudarse, y conlleva algo de papeleo y esperar a que te den cita. Hoy llamé para informarme de cómo tenía que hacer y no os podéis imaginar lo complicado que me resultó decir mi email en inglés, ¿en serio me he olvidado de cómo se dice el alfabeto en inglés? "Ei like invited" "Ahhh, do you mean Ai like India", en resumen, no cuento con recibir ese email.
También he tachado de la lista de "cosas por hacer" hacerme un abono transporte, ahora solo me quedan cientos de cosas más...
Me estoy empezando a agobiar con no tener un trabajo ya que es una ciudad muy cara, pero mi madre insiste en que le dé una oportunidad a las clases de español, ya que voy a enseñar a dos niños pequeños -cuya casa me queda a HORA 40 de mi casa- y quizás consiga mas alumnos.
Hoy vuelvo a la academia después de mi día de descanso, que como es conté ayer fue más bien día de tareas.
Mañana os actualizo :)

miércoles, 15 de enero de 2020

¡Me he mudado!

GRACIAS A DIÓS, os estoy escribiendo esto desde mi nuevo piso, todo ha ido bien, ya me han dado las llaves y yo a ellos la documentación que les faltaba para meterme en el contrato. Son gente majísima y no podría estar más contenta. Sé que he hecho mal pagando el depósito antes de tener un contrato, vosotros no lo hagáis en casa, pero estoy tan feliz de que la bondad humana haya triunfado. También he aprovechado para preguntarles que cosas tuvieron que hacer cuando se mudaron -dos de ellos son indios y el otro chico es irlandés-, así que me ha venido muy bien para saber TOOOODAS las cosas que todavía me quedan por hacer a mí.
Hoy es mi día libre en la academia así que me ha tocado desempaquetar las maletas, ir a comprar cosas que me hacen falta para la casa y, lo que más tiempo me ha llevado, hacer los deberes de inglés. Están un poco crazy, me he tirado horas y horas leyendo teoría y haciendo ejercicios, -también es cierto que no había hecho los del lunes, así que tenía el doble pero eso mejor no lo comentéis por ahí.
En realidad estoy muy contenta y creo que voy a aprender un montón aquí, ojalá en un par de meses ya pueda tener un trabajo de lo mío. Por otra parte echo mucho de menos a mi novio, en la academia la mayoría de personas han venido acompañando a sus parejas porque encontraron trabajo aquí y me dan cierta envidia. Sé que he hecho lo correcto viniendo yo sola a pesar de todo, pero no puedo evitar pensar que igual sería más feliz con él. Pero me vuelvo a poner las gafas violetas y se me quita la tontería.
Hoy ha sido el mejor día desde que he llegado.

martes, 14 de enero de 2020

¿Y si me han timado?

Ayer fui mi primer día de academia como ya sabéis y estaba pendiente en dar una respuesta a los chicos del piso. Pues bien, en la academia todo el mundo me aconsejó que no me lo pensara dos veces, que el alquiler en Ámsterdam era una locura y que he tenido mucha suerte en encontrar algo tan rápido. Así que en el descanso entre clases escribí a la chica del piso en el que me habían mareado y le dije que me lo quedaba.
Al salir del curso me habían metido en el chat de grupo del piso, diciéndome que tenía que pagar un depósito de una mensualidad ya, para así reservar mi habitación. En todas las páginas de pisos y de consejos inmobiliarios siempre he leído que no des un duro sin tener un contrato antes, les saqué el tema del contrato y me dijeron que antes había que hacer papeleo, pero que tenía que ingresar el depósito ya. Podría resumir como me siento diciendo que pasé la noche en vela dándole vueltas.
Finalmente pagué el depósito, pero pensé que al ser un banco español les tardaría varios días en llegar, así que se lo pago hoy y me mudo mañana. ¿No me van a echar hasta que les llegue el dinero no?
Los chicos parecen muy majos, sé que estoy siendo paranoica, pero no puedo evitar pensar que igual me quedo en la puerta del edificio con las maletas sin que nadie me abra la puerta.

domingo, 12 de enero de 2020

El bajón de la búsqueda de habitación


Ostras, hoy el título rima y todo. Hoy me he despertado en Ámsterdam, comienza mi nueva vida y a la 13:00 fui a ver un piso. La verdad es que la historia es larga con este piso. Cuando comencé a mirar el tema de la habitación en Ámsterdam en las míticas páginas de anuncio de piso vi que había cientos de ofertas de habitaciones para chicas por menos de 600 euros, entonces me relajé, quizás demasiado. Beto se iba más de una semana antes que yo y él ni siquiera tenía una habitación, así que ¿para qué preocuparme? Así que fui dejando pasar los días mientras disfrutaba de cada segundo de mi novio, pero cuando él se fue comenzó la preocupación.  Me metí en una página de Facebook de españoles por Ámsterdam -no lo hagáis- y hablaban de lo complicado que era encontrar una habitación, que era imposible, que estaba lleno de timadores… Y yo soy buena carne de timador.

Así que me puse a buscar en las páginas de anuncios que comentaba al principio, y ¡había que pagar  por contactar con los dueños! Idea de negocio: traer Idealista a Países Bajos. Pero un día en Facebook ahí estaba, un anuncio de una chica que decía que buscaban compañeros, que eran muy sociables aunque les gustaba tener tiempo para ellos, más o menos de mi edad y que la habitación estaba a media hora del centro, ¿podría ser más perfecto todo? Yo que estoy desesperada por conocer gente. Así que les escribí de inmediato y la chica enseguida me mandó su respuesta, me hizo un par de preguntas que avivaron mi esperanza, le dije que me iba en nueve días, si me podían mandar un vídeo de la casa ya que no tenía la oportunidad de ir a visitarlo –¿veis que nivel de desesperación, que lo iba a alquilar sin verlo?. Cuando respondí a las preguntas que me planteó la chica tardé unos días en volver a saber de ella, me escribió tres días después preguntándome si seguía interesada, pero yo estaba en una casa rural y no vi su pregunta hasta dos días más tarde. Ahí le respondí, y de repente ya no estaba el anuncio. Pensé que había perdido mi gran oportunidad.

Me fui agobiando, alquilé una semana de Airbnb para literalmente, no dormir en la calle, y el día que venía para aquí me llegó un mensaje de la misma chica diciendo si quiero ir a ver el piso. Tenía que haber dicho que no, por haber estado ignorándome, pero parece que para encontrar una habitación en Ámsterdam tienes que elegir: vender un riñón o dar tu orgullo. Opté por lo segundo.

Por la tarde me quedé en mi Airbnb, estaba bastante cansada de los dos días que había tenido, después de haber estado una semana en cama, y me empecé a plantear todo: ¿qué hago aquí con lo bien que vivía yo en Lugo? ¿Qué se me ha perdido en Holanda, perdón, Países Bajos?, tengo los mejores amigos en mi ciudad y me he venido a horas de separación. En fin, mañana tengo mi primer día de academia de inglés y la oportunidad de conocer la ciudad, espero que todo vaya bien.



viernes, 10 de enero de 2020

¡ME MARCHO!


Mañana es el gran día, ¡me voy! He decidido crear este blog/diario para que me acompañe en  mi nueva aventura y de paso, si puedo acompañar a alguno de vosotros que se pueda sentir como yo al ir a vivir a una nueva ciudad, en mi caso es Ámsterdam. Pero primero me presentaré un poco. Me llamo Laura Pardo, tengo 25 años, aunque a todo el mundo le digo que tengo 22, ya que decidí que no quiero seguir cumpliendo años, así que guárdate esta información para ti.  Soy de Lugo, una ciudad de Galicia, España, tengo grandes amigos que me han apoyado en esta decisión y un novio maravilloso, se llama Beto (seguro que hablaré más de él), que ha sido mi gran apoyo, actualmente él se acaba de mudar a Barcelona por un trabajo, así que vamos a estar separados. Qué triste pensaréis, pues sí, seguramente lo eche mucho de menos, pero ya estamos acostumbrados, el estuvo viviendo 6 meses en Brasil, y después en Madrid mientras yo estaba en Lugo.

Estudié periodismo en Madrid y, curiosamente, encontré un trabajo donde menos me lo esperaba: en mi ciudad natal. Estuve trabajando para un partido político durante las campañas electorales, y al acabar quisieron que continuara, pero a mi me apetecía un cambio de aires, nunca había hecho un Erasmus ni vivido en otro país, y si quería aspirar a un trabajo mejor en el futuro tengo que mejorar mi inglés, así que ¡me marcho a Ámsterdam!.

Por hoy creo que ya os hablé bastante de mi, pero seguro que en los siguientes post aún conoceréis más cosas de mi vida. Espero que os divirtáis u os sintáis identificados con mis anécdotas, y si algún día te sientes solo y necesitas un amigo, puedes escribirme siempre que quieras, seguro que yo me sentiré igual.